The Discus | Pez disco: cuidados y cría

Parámetros de temperatura, pH y renovación del agua explicados con cifras prácticas; también encontrarás pautas para convivir con tetras y corydoras y mantener acuarios plantados, con una guía nueva cada día.

Agua para peces disco: pH, dureza y ósmosis inversa en tu grifo

·Cuidados del pez disco
Agua para peces disco: pH, dureza y ósmosis inversa en tu grifo

El disco tiene fama de frágil, pero casi nunca muere de fragilidad: muere de agua inestable. El Symphysodon es un cíclido discoidal amazónico de 15–20 cm que, con el agua bien llevada, supera los 10 años de vida. La parte "química" se resuelve con cuatro números y una rutina; lo que de verdad decide el proyecto es tu agua de partida.

Empieza por el grifo, no por la tienda

Antes de reservar un grupo, llena un vaso y mide. Gran parte de la red española sale con pH de 7,5–8,5 y dureza por encima de 15 °dGH, valores incompatibles con el disco sin tratamiento, según la guía de la tienda madrileña Gambas Acuario. En Latinoamérica el grifo cambia de barrio en barrio, así que la regla es la misma para todos: mide primero. Es justo lo primero que preguntan en los hilos de discos de foros hispanos como AcuarioAdictos.

Dos términos que leerás en cualquier tienda (Kiwoko los usa en sus fichas y vende reactivos con ese nombre): dureza total (GH) y dureza de carbonatos (KH). El GH son las sales de calcio y magnesio; el KH es el colchón que frena los vaivenes del pH. Al disco le importan los dos.

Los números que hay que apuntar

Situación Temperatura objetivo
Adultos, día a día 28–30 °C
Crías y juveniles en crecimiento 30–31 °C
Tratamiento puntual (solo corto plazo) 31–32 °C

Sube o baja la calefacción como mucho 1 °C al día. Y ojo: 31–32 °C no es una temperatura "de tratamiento universal"; solo sirve en casos concretos, poco tiempo y con oxigenación reforzada, porque el agua caliente disuelve menos oxígeno.

El resto de parámetros de cabecera: pH 6,0–7,0 y GH 1–5 °dH para discos de granja (los de tienda), pH 5,0–6,5 y mismo GH si te metes con linajes silvestres o con cría. KH: no hay cifra única, mide el tuyo y sostenlo estable. Todo tiene su lógica: en la naturaleza el disco vive en aguas negras amazónicas de pH 4,2–5,2 y 26–32 °C, y los discos de granja han ganado margen de adaptación. Verás guías locales, como la de Gambas Acuario, que tras remineralizar apuntan a GH 3–8 °dGH y TDS 100–200 ppm: distintos acentos sobre la misma idea, agua blanda y estable.

¿Ósmosis inversa? Casi siempre sí

La regla que maneja Gambas Acuario: si tu agua de red pasa de 10 °dGH de GH, la ósmosis inversa no es opcional. Y la práctica habitual en las zonas duras de España — Mediterráneo y sureste, sobre todo — no es ósmosis al 100 %, sino mezclarla con agua del grifo: conservas algo de KH y evitas que el pH se desplome, un riesgo añadido en acuarios plantados.

Piénsalo en volumen: un 120 cm (unos 300 litros) con cambio semanal del 30–50 % — el ritmo que recomendamos en nuestra guía de enfermedades del disco — son entre 90 y 150 litros de agua nueva cada semana. A ese tamaño, el equipo de ósmosis se amortiza solo.

Si tu mezcla lleva agua de red, lleva cloro, y el cloro se quita con acondicionador. El estándar de facto entre acuaristas hispanos es Seachem Prime: el formato de 500 ml está a 28,99 € en Nascapers y lo hemos visto cerca de 33,80 € en comparadores como Idealo.

Los ceros que no se negocian

  • Amonio y nitrito: siempre cero. Si aparecen, la filtración no da abasto para la carga de peces o de comida.
  • Nitrato: por debajo de 20 mg/L. No es tan tóxico, pero su curva es tu termómetro de mantenimiento. No es un límite mágico, pero si lo rebasas semana tras semana, toca revisar volumen de cambio, frecuencia y ración.

Para medir, los reactivos líquidos JBL están en cualquier tienda española: en Kiwoko el test de nitratos cuesta 26,99 €, y en la misma categoría está el test de pH en franja 6,0–7,6, justo la que te interesa. Las tiras rápidas sirven para ojear, pero entre pH 6,4 y 6,8 un disco nota la diferencia y una tira no siempre la distingue.

Tres hábitos que valen más que cualquier producto

  1. Comida a la misma hora, en la misma cantidad, sin restos en el fondo (el detalle completo, en nuestro artículo sobre la alimentación del pez disco).
  2. Cambios de agua siempre iguales: mismo volumen, misma frecuencia, agua nueva a la misma temperatura y con el mismo tratamiento.
  3. Medir con regularidad: amonio, nitrito y pH cada semana; nitrato y KH para completar la foto.

Un disco aguanta peor un pH que baila entre 6,2 y 7,4 cada semana que un pH estable en 7,2. Estabilidad primero, cifra ideal después. Y cuando tu agua se resista, en PortalPez hay una sección entera de peces disco donde se comparan casos reales de ósmosis y agua del grifo; encontrar a alguien de tu zona con tu mismo grifo es el atajo más rápido.

Preguntas frecuentes

Mi grifo sale con pH 8 y dureza altísima, ¿puedo tener discos igual?

Los discos de granja toleran un pH algo por encima de 7, pero si tu GH pasa de 10 °dGH las guías locales te van a mandar a la ósmosis inversa, y con razón. Aguantar con el grifo tal cual es una apuesta que suelen perder los peces.

¿Agua de ósmosis pura o mezclada con grifo?

Mezclada, como norma. La ósmosis pura tiene KH casi cero y el pH puede desplomarse sin avisar. Ajusta la proporción midiendo GH y KH hasta clavar tu objetivo, y repítela siempre igual.

¿Cuánto me cuesta arrancar con las mediciones?

Un test de nitratos JBL ronda los 26,99 €, el test de pH en franja 6,0–7,6 está en el mismo catálogo de Kiwoko, y el acondicionador Prime de 500 ml se mueve entre 28,99 € y 33,80 € según tienda. Entre esos reactivos y el equipo de ósmosis tienes el kit completo para agua dura.

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